Oxford | W. H. Auden

Oxford (W. H. AUDEN, Selected Poems. Edited by Edward Mendelson, Vintage International, Vintage Books, A Division of Random House, Inc., New York, 2007, pp. 68-69 | Traducción: Juan Arabia)

Oxford

La naturaleza está tan cerca: los cuervos en el jardín de la universidad
como ágiles niños que aún hablan el lenguaje del sentimiento;
junto a la torre, el río todavía corre y correrá hacia al mar,
………………..y las piedras en esa torre aún están
………………..completamente satisfechas con su peso.

Y los minerales y las criaturas, tan profundamente enamorados de sus vidas
que su pecado de acedia excluye a todos los demás,
desafían a los estudiantes nerviosos con una belleza descuidada,
………………..estableciendo un solo error
………………..contra sus innumerables faltas.

Oh, en estos cuadriláteros donde la Sabiduría se honra a sí misma
¿La piedra original simplemente hace eco de esa alabanza?
De forma superficial, o bien pronuncie un suave himno de consuelo,
………………..¿La equívoca bendición del fundador
………………..sobre todos los que persiguen el éxito?

Prometiendo a la espada afilada todos los premios resplandecientes,
los autos, los hoteles, el servicio, la cama bulliciosa,
posteriormente poder, para silenciar el ultraje con un testamento,
………………..las lágrimas de la viuda olvidadas,
………………..los huérfanos nunca escuchados.

Susurrando a los choferes y a las pequeñas niñas, a los turistas y señores,
ese Conocimiento se concibe en el útero caliente de la Violencia
quien en una hora tardía de aprensión y cansancio
………………..empuja hacia su pecho lloroso
………………..esa querida cabeza de ojos azules.

¿Y es ese niño feliz con su caja de libros de la suerte
y todas las bromas del aprendizaje? Los pájaros no pueden llorar:
la sabiduría es un pájaro hermoso; pero al sabio
………………..a menudo se le niega
………………..ser bueno o hermoso.

Afuera están las tiendas, la totalidad, todo el verde país
donde un cigarrillo consuela a los malvados y un beso a los débiles;
hay miles de personas que se mueven inquietas y gastan su dinero:
………………..Eros Paidagogos
………………..llora en su lecho virginal.

¡Ah, si ese mundo irreflexivo, casi natural,
arrebatara su dolor a su amoroso corazón sensual!
Pero él es Eros y debe odiar lo que más ama;
………………..y ella es de la Naturaleza; la Naturaleza
………………..sólo puede amarse a sí misma.

Y sobre la ciudad habladora, como cualquier otra,
lloran los indiferentes ángeles. Aquí también el conocimientos de la muerte
es un amor ardiente: y el corazón natural rechaza
………………..la voz baja y poco favorecedora
………………..que no descansa hasta que encuentra una audiencia.

Oxford

Nature is so near: the rooks in the college garden
Like agile babies still speak the language of feeling;
By the tower the river still runs to the sea and will run,
………………..And the stones in that tower are utterly
………………..Satisfied still with their weight.

And the minerals and creatures, so deeply in love with their lives
Their sin of accidie excludes all others,
Challenge the nervous students with a careless beauty,
………………..Setting a single error
………………..Against their countless faults.

O in these quadrangles where Wisdom honours herself
Does the original stone merely echo that praise
Shallowly, or utter a bland hymn of comfort,
………………..The founder’s equivocal blessing
………………..On all who worship Success?

Promising to the sharp sword all the glittering prizes,
The cars, the hotels, the service, the boisterous bed,
Then power to silence outrage with a testament,
………………..The widow’s tears forgotten,
………………..The fatherless unheard.

Whispering to chauffeurs and little girls, to tourists and dons,
That Knowledge is conceived in the hot womb of Violence
Who in a late hour of apprehension and exhaustion
………………..Strains to her weeping breast
………………..That blue-eyed darling head.

And is that child happy with his box of lucky books
And all the jokes of learning? Birds cannot grieve:
Wisdom is a beautiful bird; but to the wise
………………..Often, often is it denied
………………..To be beautiful or good.

Without are the shops, the works, the whole green country
Where a cigarette comforts the guily and a kiss the weak;
There thousands fidget and poke and spend their money:
………………..Eros Paidagogos
………………..Weeps on his virginal bed.

Ah, if that thoughtless almost natural world
Would snatch his sorrow to her loving sensual heart!
But he is Eros and must hate what most he loves;
………………..And she is of Nature; Nature
………………..Can only love herself.

And over the talkative city like any other
Weep the non-attached angels. Here too the knowledge of death
Is a consuming love: And the natural heart refuses
………………..The low unflattering voice
………………..That rests not till it find a hearing.

 

Thirties Poets: W. H. Auden | Louis MacNeice | Cecil Day-Lewis | Stephen Spender | Selección y Traducción de Juan Arabia & Rodrigo Arriagada Zubieta | Buenos Aires Poetry, Buenos Aires, Mayo, 2021 | 316 p. | Diseño de Portada: Camila Evia

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