HUGH SELWYN MAUBERLEY

V.

There died a myriad,
And of the best, among them,
For an old bitch gone in the teeth,
For a botched civilization,

Charm, smiling at the good mouth,
Quick eyes gone under earth’s lid,

For two gross of broken statues,
For a few thousand battered books.

V.

Ne è morto una miriade,
E dei meglio, fra tutti gli altri,
Per una scanfarda spremuta,
Per una civiltà scassata,

Fascino, fresche bocche sorridenti,
Veloci sguardi ora sotto le ciglia della terra,

Tutto per due palate di statue in pezzi
E per qualche migliaio di libri squinternati.

V.

Murió una miríada,
y entre ellos, de los mejores,
por una vieja perra desdentada,
por una civilización estropeada,

sonriente encanto en las buenas bocas,
ágiles ojos bajo los párpados de la tierra,

por dos burdas estatuas rotas,
por unos pocos miles de libros destrozados.


Versión original de Ezra POUND (“Hugh Selwyn Mauberley“, Ezra Pound Personae, 1926) / Versión de Eugenio MONTALE ( Tutte le poesie, Mondadori, Oscar Grandi Classici, Milano, 1990, p.  759) / Versión Español | Juan Arabia, Buenos Aires Poetry, 2021. 

“Mad Song” es uno de los poemas más famosos de William Blake por fuera de Songs of Innocence and Experience. Escrito cuando Blake aún era muy joven (los estudiosos de Blake estiman que se escribió cuando tenía alrededor de catorce años), el poeta comienza a mostrar signos de su genio y dominio del poder de personificación. “Mad Song” es una pieza representativa de una mente poética muy joven y frágil saturada de los modos y estilos populares.

Imitación o refutación de las locas canciones de los poemas “Tom o’Bedlam1, a través de las cuales Blake es capaz de recuperar el espíritu y la simplicidad de la elegía pastoral isabelina.
En cuanto a la trama, generalmente se argumenta que el hablante aquí es un fantasma que está atormentado por la luz (durante el día) y, por lo tanto, solo sale de noche y en la oscuridad.

Cada objeto natural en el poema está ligado a alguna personificación extraña y salvaje de la vida real (sus notas suenan, el día llora, las tempestades juegan, la tierra se burla, las nubes son demonios, etc.). Para un hombre que constantemente afirma ver espíritus, fantasmas, demonios y ángeles que acechan en el mundo natural que lo rodea, la personificación de la naturaleza de esta manera es absolutamente necesaria y esencial para la expresión de su imaginación (o locura).
“Mad Song” refleja tanto al poeta como a su sociedad. El mundo en el que vive el hablante es opresivo y no tiene escapatoria. De manera menos obvia, el hablante es igualmente culpable por vivir en este mundo y ser parte de él sin crear su propio refugio dentro de él para escapar.

Juan Arabia

The Book of Urizen | Chap: V.

1 “Tom o ‘Bedlam” es el nombre de un poema anónimo en el género de “Mad Song”. Probablemente el poema fue escrito a principios del siglo XVII.
Los términos “Tom o ‘Bedlam” y “Mendigo Bedlam” se usaron en la Gran Bretaña de la Edad Moderna y más tarde para describir a los mendigos y vagabundos que tenían o fingían una enfermedad mental. El poema original (William Blake sólo compone tres stanzas en octosílabos) tiene ocho versos de ocho líneas cada uno, cada verso concluye con una repetición de un coro de cuatro líneas. La existencia de un coro sugiere que el poema puede haber sido originalmente cantado como una balada.

Canción del loco

Los vientos salvajes lloran
……….y la noche es fría;
ven acá, Sueño,
……….y descubre mis penas.
¡Pero mira! La mañana se asoma
……….sobre las pendientes del Este;
y el canto de los pájaros
menosprecia la tierra.

¡Mira! Hacia la bóveda
……….del cielo pavimentado,
cargadas de dolor
……….son llevadas mis notas:
golpean el oído de la noche,
……….hacen llorar a los ojos del día;
enloquecen a los vientos rugientes,
……….y juegan con las tempestades.

Como un demonio en una nube
……….con aullidos de aflicción,
con la noche avanzo,
……….y con la noche me marcharé;
vuelvo la espalda al Este,
donde han aumentado las comodidades;
porque la luz se apodera de mi cerebro
con frenético dolor.

Extraído de William BLAKE, William Blake: a selection of poems and letters, Publisher [Harmondsworth, Middlesex], [Baltimore] Penguin Books, 1958, p. 18 | Traducción y nota de Juan Arabia | Buenos Aires Poetry, 2021.

Se llamó Thirties (también War Generation) a un conjunto de poetas ingleses de la década del 30 (W. H. AudenLouis MacNeiceCecil Day-LewisStephen Spender, entre otros), que asumió un rol activo frente a la contingencia de una sociedad en crisis, con variables colectivas dramáticas y urgentes. Este grupo era, por un lado, epígono de la Primera Guerra Mundial, con su rémora de cerca de diez millones de muertos; por el otro, antesala de la Segunda, con sus siguientes millones de vidas por cobrar.
“Los Thirties”: autores que hicieron propaganda de una poesía al servicio del socialismo [¡La burguesía tiene que esperar un poco de dolor, una penitencia!].
A. T. Tolley, en THE POETRY OF THE THIRTIES, sencillamente decía hacia 1975: “Un cambio que está asociado en los nuevos poetas de los años treinta: la aparición de una preocupación por temas políticos”.

Photograph by Richard Avedon

En Memoria de W. B. Yeats
trad. Juan Arabia

Él desapareció en pleno invierno:
Los arroyos estaban helados, los aeropuertos casi desiertos,
Y la nieve desfiguró las estatuas públicas;
El mercurio se hundió en la boca del agonizante día.
Los instrumentos con que contamos coinciden, 
El día de su muerte fue un día oscuro y frío.
Lejos de su enfermedad
Los lobos corrieron por los bosques siempre verdes,
El río pueblerino no se dejaba tentar por los muelles de moda;
Por el luto de las lenguas
Sus poemas se mantuvieron a salvo de la muerte del poeta.
Pero para él fue su última tarde como sí mismo,
Una tarde de enfermeras y rumores;
Las provincias de su cuerpo se revelaron,
Los cuadrados de su mente quedaron vacíos,
En silencio invadió los suburbios,
La corriente de su sentimiento falló: se convirtió en sus admiradores.
Ahora está esparcido entre cien ciudades
Y entregado por completo a los afectos desconocidos;
Para encontrar su felicidad en otra clase de madera
Y ser castigado bajo un código de conciencia extranjero.
Las palabras de un muerto
Se modifican en las entrañas de los vivos.
Pero en la importancia y en el estruendo del mañana
Cuando los corredores rujan como bestias en el piso de la Bolsa,
Y los pobres tengan los mismos sufrimientos a los que están acostumbrados,
Y cada uno en su celda esté casi convencido de su libertad,
Algunos miles pensarán en este día
Como uno piensa en un día en el que hizo algo inusual.
Los instrumentos con que contamos coinciden, 
El día de su muerte fue un día oscuro y frío.

En la década de 1930, Gran Bretaña se encontraba en un período de crisis social, con las secuelas de la Gran Guerra aún sintiéndose y otra guerra mundial parecía probable. Las clases trabajadoras estaban insatisfechas con lo que veían como una sociedad burguesa gobernante y una serie de reformas sociales fallidas. Esta época de crisis trajo consigo una nueva tendencia para las identidades colectivas, y el Grupo Auden, predominantemente una herramienta periodística (evidente desde 1936), fue una de ellas. Conocido además como Thirties Poets, el grupo que se centró en Auden representó un estilo literario nuevo y más experimental. El Grupo Auden, de hecho, nunca trabajó en conjunto, y estaban conectados principalmente por edades similares, educación de Oxbridge, inclinaciones socialistas, sentimientos sociales y vergüenza por sus propios orígenes de clase media.

“NEVER YIELD BEFORE THE BARREN”. D. H. LAWRENCE

 Thirties Poets: W. H. Auden | Louis MacNeice | Cecil Day-Lewis | Stephen Spender | Selección y Traducción de Juan Arabia & Rodrigo Arriagada Zubieta | Buenos Aires Poetry, Buenos Aires, Mayo, 2021 | 316 p. | Diseño de Portada: Camila Evia

Dylan Thomas, COLLECTED POEMS 1934-1953, EVERYMAN (J. M. DENT), LONDON, pp. 15-16 | Traducción de Juan Arabia para Buenos Aires Poetry, 2018 | DYLAN THOMAS. IMAGE: HULTON ARCHIVE/GETTY. TINTING BY DAN MURRELL

Si me hiciera cosquillas el roce del amor

Si me hiciera cosquillas el roce del amor,
Si una tramposa chica me robara a su lado,
Y quebrara su nido rompiendo mi cuerda vendada,
Si el rojo cosquilleo como el parir del ganado
Pudiera arrancar una risa de mi pulmón,
No temería al diluvio ni a la manzana
Ni a la maligna sangre de la primavera.

¿Será hombre o mujer? Se preguntan las células,
Dejando caer la ciruela como fuego de la carne.
Si me hiciera cosquillas la cabellera incubadora,
El hueso alado que crece en los talones,
La picazón del hombre en el muslo del bebé,
No temería al hacha ni a la horca
Ni a las cruzadas varas de la guerra.

¿Será hombre o mujer? se preguntan los dedos
Que llenan con tiza las paredes de hombres y mujeres inmaduras.
Si me hiciera cosquillas el hambre de erizo
No temería a la musculatura del amor
Ensayando calor sobre un nervio en carne viva.
No temería al diablo en su lomo
Ni a la abierta tumba.

Si me hiciera cosquillas el roce de los amantes
Que no borra la pata de gallo ni el cerrojo
De la vieja y enferma virilidad en las mandíbulas caídas,
El tiempo y los cangrejos y la dulce cuna¹
Me dejaría frío como manteca para las moscas,
La escoria del mar podría ahogarme al romper
Muerto en los pies de los novios.

La mitad de este mundo es del diablo, la otra mitad es mía,
Tonto por esa droga fumada en una chica
Y enredado en el brote que su ojo bifurca.
La pierna de un anciano con una médula en mi hueso,
Y todos los arenques que huelen en el mar,
Me siento y miro el gusano debajo de mi uña
Desgastando la vida².

Y éste es el roce, el único roce que hace cosquillas.
El nudoso mono que se balancea a lo largo de su sexo
Desde la húmeda oscuridad hasta el tirón de la enfermera
No puede hacer surgir la medianoche de una sonrisa,
Ni cuando encuentra la belleza en el pecho
Del amante, la madre, los amantes o sus seis
Pies en el polvo que se frota.

¿Y cuál es el roce? ¿La pluma de la muerte en el nervio?
¿Tu boca, amor mío, el cardo en el beso?
¿Mi broma³ de Cristo nacida sobre el árbol entre espinas?
Las palabras de la muerteson más secas aún que su rigidez,
Mis verbosas heridas están impresas con tu cabello.
Me haría cosquillas el roce del amor, entonces:
Hombre, sé mi metáfora.

If I were tickled by the rub of love

If I were tickled by the rub of love,
A rooking girl who stole me for her side,
Broke through her straws, breaking my bandaged string,
If the red tickle as the cattle calve
Still set to scratch a laughter from my lung,
I would not fear the apple nor the flood
Nor the bad blood of spring.

Shall it be male or female? say the cells,
And drop the plum like fire from the flesh.
If I were tickled by the hatching hair,
The winging bone that sprouted in the heels,
The itch of man upon the baby’s thigh,
I would not fear the gallows nor the axe
Nor the crossed sticks of war.

Shall it be male or female? say the fingers
That chalk the walls with green girls and their men.
I would not fear the muscling-in of love
If I were tickled by the urchin hungers
Rehearsing heat upon a raw-edged nerve.
I would not fear the devil in the loin
Nor the outspoken grave.

If I were tickled by the lovers’ rub
That wipes away not crow’s-foot nor the lock
Of sick old manhood on the fallen jaws,
Time and the crabs and the sweethearting crib
Would leave me cold as butter for the flies
The sea of scums could drown me as it broke
Dead on the sweethearts’ toes.

This world is half the devil’s and my own,
Daft with the drug that’s smoking in a girl
And curling round the bud that forks her eye.
An old man’s shank one-marrowed with my bone,
And all the herrings smelling in the sea,
I sit and watch the worm beneath my nail
Wearing the quick away.

And that’s the rub, the only rub that tickles.
The knobbly ape that swings along his sex
From damp love-darkness and the nurse’s twist
Can never raise the midnight of a chuckle,
Nor when he finds a beauty in the breast
Of lover, mother, lovers, or his six
Feet in the rubbing dust.

And what’s the rub? Death’s feather on the nerve?
Your mouth, my love, the thistle in the kiss?
My Jack of Christ born thorny on the tree?
The words of death are dryer than his stiff,
My wordy wounds are printed with your hair.
I would be tickled by the rub that is:
Man be my metaphor.

NOTAS

1 Si bien el poema está lleno de connotaciones sexuales y “crabs” podría leerse además como ladillas (esto podría acentuarse en relación a “sweethearting”, el lecho del amor), la imagen de “crabs” aparece en otros poemas de Dylan Thomas (Poem in October) donde elementos y escenarios del mar resultan siempre protagónicos. Además, el crítico William York Tindall en A reader’s guide to Dylan Thomas, New York, Farrar, Straus and Cudahy, 1962 sugiere que: “Cangrejos (de Hamlet II, ii, 205) quizás pueda significar la forma de andar del cangrejo, homóloga a la de un anciano” (en este caso, representando la vejez, tema fundamental cuarto hemistiquio). Por otro lado, el efecto de “crabs” convierte, en un juego fonético, en el lecho de amor en una cuna (“cribs”).

2 “Wearing the quick or life away” (William York Tindall, op. cit., pp. 48-49).

3 Tomado de Gerard Manley Hopkins: “I am all at once what Christ is, / since he was what I am, and This Jack, joke, poor potsherd, / patch, matchwood, immortal diamond, / Is immortal diamond.”

4 “wordy wounds of poetry” (William York Tindall, op. cit., pp. 48-49).

DYLAN THOMAS. IMAGE: HULTON ARCHIVE/GETTY. TINTING BY DAN MURRELL