El título de la Sección I de “Hugh Selwyn Mauberley” se traduce como “Oda para la elección de su propio sepulcro”. Se supone que esta es la sección autobiográfica de Ezra Pound de su poema, y también es una referencia a las odas escritas por Pierre de Ronsard, un poeta francés que fundó una escuela llamada La Pléiade.
–
–
II
La época exigía una imagen
de su mueca acelerada,
algo para el escenario moderno.
en cualquier caso, no una gracia Ática;
y no, por cierto, los oscuros ensueños
de la mirada interior;
¡mejor la mendacidad
que los clásicos en paráfrasis¹!
La “época exigía” principalmente un molde de yeso,
hecho sin pérdida de tiempo,
un kinema² en prosa y no, por cierto, el alabastro
o la “escultura” de la rima.
–
II
–
The age demanded an image
Of its accelerated grimace,
Something for the modern stage,
Not, at any rate, an Attic grace;
Not, not certainly, the obscure reveries
Of the inward gaze;
Better mendacities
Than the classics in paraphrase!
The “age demanded” chiefly a mould in plaster,
Made with no loss of time,
A prose kinema, not, not assuredly, alabaster
Or the “sculpture” of rhyme.
–
–
–
NOTAS
¹ Ruthven anota: “Notablemente en HOMAGE TO SEXTUS PROPERTIUS” (K. K. RUTHVEN, A Guide to Ezra Pound’s Personae, University of California Press, California, 1969, p. 30)
² Ortografía británica de cine. Ruthven, por su lado, retoma de Pound: “The cinema is not Art” (New Age, Sept. 26, 1918) (K. K. RUTHVEN, A Guide to Ezra Pound’s Personae, University of California Press, California, 1969, p. 30)
–
–
Extraído de POETRY (Chicago) | Traducción y notas de Juan Arabia | Buenos Aires Poetry, 2021.
There died a myriad, And of the best, among them, For an old bitch gone in the teeth, For a botched civilization,
Charm, smiling at the good mouth, Quick eyes gone under earth’s lid,
For two gross of broken statues, For a few thousand battered books.
V.
Ne è morto una miriade, E dei meglio, fra tutti gli altri, Per una scanfarda spremuta, Per una civiltà scassata,
Fascino, fresche bocche sorridenti, Veloci sguardi ora sotto le ciglia della terra,
Tutto per due palate di statue in pezzi E per qualche migliaio di libri squinternati.
V.
Murió una miríada, y entre ellos, de los mejores, por una vieja perra desdentada, por una civilización estropeada,
sonriente encanto en las buenas bocas, ágiles ojos bajo los párpados de la tierra,
por dos burdas estatuas rotas, por unos pocos miles de libros destrozados.
–
–
–
Versión original de Ezra POUND (“Hugh Selwyn Mauberley“, Ezra Pound Personae, 1926) / Versión de Eugenio MONTALE ( Tutte le poesie, Mondadori, Oscar Grandi Classici, Milano, 1990, p. 759) / Versión Español | Juan Arabia, Buenos Aires Poetry, 2021.
Hay mucho más que párpados cerrados ……………………………………hay otras lunas
de la cristiana Calabria a la sucesión de los siglos.
Algunos maltrechos a Nueva Jersey, ……………………………..otros a Buenos Aires,
de los pobres que se quedaron bárbaros
fuera incluso de su ciudad y provincia,
ni siquiera encerrados en el calor de su sexo.
Hay mucho más que párpados cerrados.
La verdadera pasión, el violento negarse ………………………..y el violento darse,
conviven ahora con otras pasiones, con otro vulgo,
una nueva cabeza, nuevas alianzas secretas.
Los románicos muchachos parecen ahora antiguos
disfraces, risas exóticas dialectales,
y sólo en algunas palabras, la expresión muerta,
que no era más que el clamor de un pueblo
silenciado generación tras generación.
Hay mucho más que párpados cerrados,
ni siquiera aprendices del burgués naciente.
Los románicos muchachos parecen ahora
impostores cercados, enemigos del pueblo,
luz de una época que por fin termina.
Hay mucho más que párpados cerrados ……………………………………hay otras lunas
de la cristiana Liguria a la sucesión de los siglos.
“Mad Song” es uno de los poemas más famosos de William Blake por fuera de Songs of Innocence and Experience. Escrito cuando Blake aún era muy joven (los estudiosos de Blake estiman que se escribió cuando tenía alrededor de catorce años), el poeta comienza a mostrar signos de su genio y dominio del poder de personificación. “Mad Song” es una pieza representativa de una mente poética muy joven y frágil saturada de los modos y estilos populares.
Imitación o refutación de las locas canciones de los poemas “Tom o’Bedlam”1, a través de las cuales Blake es capaz de recuperar el espíritu y la simplicidad de la elegía pastoral isabelina. En cuanto a la trama, generalmente se argumenta que el hablante aquí es un fantasma que está atormentado por la luz (durante el día) y, por lo tanto, solo sale de noche y en la oscuridad.
Cada objeto natural en el poema está ligado a alguna personificación extraña y salvaje de la vida real (sus notas suenan, el día llora, las tempestades juegan, la tierra se burla, las nubes son demonios, etc.). Para un hombre que constantemente afirma ver espíritus, fantasmas, demonios y ángeles que acechan en el mundo natural que lo rodea, la personificación de la naturaleza de esta manera es absolutamente necesaria y esencial para la expresión de su imaginación (o locura). “Mad Song” refleja tanto al poeta como a su sociedad. El mundo en el que vive el hablante es opresivo y no tiene escapatoria. De manera menos obvia, el hablante es igualmente culpable por vivir en este mundo y ser parte de él sin crear su propio refugio dentro de él para escapar.
1“Tom o ‘Bedlam” es el nombre de un poema anónimo en el género de “Mad Song”. Probablemente el poema fue escrito a principios del siglo XVII. Los términos “Tom o ‘Bedlam” y “Mendigo Bedlam” se usaron en la Gran Bretaña de la Edad Moderna y más tarde para describir a los mendigos y vagabundos que tenían o fingían una enfermedad mental. El poema original (William Blake sólo compone tres stanzas en octosílabos) tiene ocho versos de ocho líneas cada uno, cada verso concluye con una repetición de un coro de cuatro líneas. La existencia de un coro sugiere que el poema puede haber sido originalmente cantado como una balada.
–
–
Canción del loco
Los vientos salvajes lloran ……….y la noche es fría; ven acá, Sueño, ……….y descubre mis penas. ¡Pero mira! La mañana se asoma ……….sobre las pendientes del Este; y el canto de los pájaros menosprecia la tierra.
¡Mira! Hacia la bóveda ……….del cielo pavimentado, cargadas de dolor ……….son llevadas mis notas: golpean el oído de la noche, ……….hacen llorar a los ojos del día; enloquecen a los vientos rugientes, ……….y juegan con las tempestades.
Como un demonio en una nube ……….con aullidos de aflicción, con la noche avanzo, ……….y con la noche me marcharé; vuelvo la espalda al Este, donde han aumentado las comodidades; porque la luz se apodera de mi cerebro con frenético dolor.
–
Extraído de William BLAKE, William Blake: a selection of poems and letters, Publisher [Harmondsworth, Middlesex], [Baltimore] Penguin Books, 1958, p. 18 | Traducción y nota de Juan Arabia | Buenos Aires Poetry, 2021.
Cuando aparecieron por primera vez, los poemas de Walt Whitman (1819-1892) se consideraron informales, toscos y, a menudo, inmorales. Hoy en día, muchos consideran a Whitman como el mayor poeta estadounidense.
Walter Whitman nació en West Hills, Long Island, Nueva York, el 31 de mayo de 1819, el segundo de seis hermanos. Su padre era carpintero. El joven Whitman probó muchos trabajos. Fue empleado de oficina, impresor, maestro de escuela, reportero y, durante un tiempo, editor del Brooklyn Eagle y otros periódicos. A los 30 hizo un viaje a Nueva Orleans. Vio la inmensidad de su país por primera vez y comenzó a plasmar en poesía sus impresiones sobre la nación y su gente.
El nombre de ningún editor o autor figuraba en la primera edición de “Hojas de hierba” en 1855. Whitman lo imprimió él mismo y, a lo largo de su vida, continuó publicando ampliaciones y revisiones de la obra. Envió copias de la primera edición a literatos de renombre. Algunos condenaron el libro, pero Ralph Waldo Emerson fue el primero que vio su mérito. En la edición de 1856, Whitman imprimió la carta de alabanza de Emerson, que calificó el libro como “la obra de ingenio y sabiduría más extraordinaria hasta ahora contribuida a la literatura estadounidense”.
–
Extraído de Walt Whitman, Leaves of Grass, London : J. M. Dent & Sons LTD., New York : E. P. Dutton & Co. Inc., 1947, p. 93 | Traducción de Juan Arabia | Buenos Aires Poetry, 2021.
– –
Edades y edades que regresan a intervalos
Edades y edades que regresan a intervalos, indestructibles, errantes, inmortales, lujuriosas, fálicas, con las potentes entrañas originales, perfectamente dulces, yo, cantor de cantos Adánicos, a través del nuevo jardín del Oeste, a las grandes ciudades llamando, deliro, preludio así lo engendrado, ofreciendo esto, ofreciéndome, bañándome, bañando en Sexo mis cantos, descendientes de mis entrañas.
–
Ages and Ages Returning at Intervals
AGES and ages returning at intervals, Undestroy’d, wandering immortal, Lusty, phallic, with the potent original loins, perfectly sweet, I, chanter of Adamic songs, Through the new garden the West, the great cities calling, Deliriate, thus prelude what is generated, offering these, offering myself, Bathing myself, bathing my songs in Sex, Offspring of my loins.
–
–
–
Extraído de Walt Whitman, Leaves of Grass, London : J. M. Dent & Sons LTD., New York : E. P. Dutton & Co. Inc., 1947, p. 93 | Traducción de Juan Arabia | Buenos Aires Poetry, 2021.
Es cierto, Auden: la naturaleza estaba tan cerca,
los patos cortaban las calles,
y las ardillas buscaban el sol
conociendo mejor que nadie el frío …………….de tus mañanas.
Aquí llegamos luego de la Escocia Salvaje,
con el acento de martillo que cortaba la leña.
Aunque encontramos la paz de tu álbum, ……..……..pequeño Londres encantado,
tu elegía a la tierra nacía desde norte de Yorkshire.
Aquí podríamos haber estudiado, nunca trabajado.
Porque afuera están las tiendas, la totalidad de un país ……..……..infortunio, infortunio, etc.
Entre el castillo Clifford y el Ouse,
la ciudad y el campo, para siempre estancados.
“Hacia Carcassonne”, de Juan Arabia, editorial Pre-Textos (Valencia, 2021).
–
–
Purgatorio Crane
Exile is thus a purgatory
Toma este mar cuyo diapasón toca las campanas de oraciones en papiros de plata nevada.
El exilio es así un purgatorio, donde Dante se amarra.
Átennos entonces al tiempo, con estaciones claras, Déja s´agitent! junto a los trovadores de las barcas.
No nos arrimemos a orilla alguna, ……………………………………dijo el jefe, hasta que la amplia mirada del paraíso sea correspondida con el vórtice de nuestras almas.
La naturaleza está tan cerca: los cuervos en el jardín de la universidad como ágiles niños que aún hablan el lenguaje del sentimiento; junto a la torre, el río todavía corre y correrá hacia al mar, ………………..y las piedras en esa torre aún están ………………..completamente satisfechas con su peso.
Y los minerales y las criaturas, tan profundamente enamorados de sus vidas que su pecado de acedia excluye a todos los demás, desafían a los estudiantes nerviosos con una belleza descuidada, ………………..estableciendo un solo error ………………..contra sus innumerables faltas.
Oh, en estos cuadriláteros donde la Sabiduría se honra a sí misma ¿La piedra original simplemente hace eco de esa alabanza? De forma superficial, o bien pronuncie un suave himno de consuelo, ………………..¿La equívoca bendición del fundador ………………..sobre todos los que persiguen el éxito?
Prometiendo a la espada afilada todos los premios resplandecientes, los autos, los hoteles, el servicio, la cama bulliciosa, posteriormente poder, para silenciar el ultraje con un testamento, ………………..las lágrimas de la viuda olvidadas, ………………..los huérfanos nunca escuchados.
Susurrando a los choferes y a las pequeñas niñas, a los turistas y señores, ese Conocimiento se concibe en el útero caliente de la Violencia quien en una hora tardía de aprensión y cansancio ………………..empuja hacia su pecho lloroso ………………..esa querida cabeza de ojos azules.
¿Y es ese niño feliz con su caja de libros de la suerte y todas las bromas del aprendizaje? Los pájaros no pueden llorar: la sabiduría es un pájaro hermoso; pero al sabio ………………..a menudo se le niega ………………..ser bueno o hermoso.
Afuera están las tiendas, la totalidad, todo el verde país donde un cigarrillo consuela a los malvados y un beso a los débiles; hay miles de personas que se mueven inquietas y gastan su dinero: ………………..Eros Paidagogos ………………..llora en su lecho virginal.
¡Ah, si ese mundo irreflexivo, casi natural, arrebatara su dolor a su amoroso corazón sensual! Pero él es Eros y debe odiar lo que más ama; ………………..y ella es de la Naturaleza; la Naturaleza ………………..sólo puede amarse a sí misma.
Y sobre la ciudad habladora, como cualquier otra, lloran los indiferentes ángeles. Aquí también el conocimientos de la muerte es un amor ardiente: y el corazón natural rechaza ………………..la voz baja y poco favorecedora ………………..que no descansa hasta que encuentra una audiencia.
–
Oxford
Nature is so near: the rooks in the college garden Like agile babies still speak the language of feeling; By the tower the river still runs to the sea and will run, ………………..And the stones in that tower are utterly ………………..Satisfied still with their weight.
And the minerals and creatures, so deeply in love with their lives Their sin of accidie excludes all others, Challenge the nervous students with a careless beauty, ………………..Setting a single error ………………..Against their countless faults.
O in these quadrangles where Wisdom honours herself Does the original stone merely echo that praise Shallowly, or utter a bland hymn of comfort, ………………..The founder’s equivocal blessing ………………..On all who worship Success?
Promising to the sharp sword all the glittering prizes, The cars, the hotels, the service, the boisterous bed, Then power to silence outrage with a testament, ………………..The widow’s tears forgotten, ………………..The fatherless unheard.
Whispering to chauffeurs and little girls, to tourists and dons, That Knowledge is conceived in the hot womb of Violence Who in a late hour of apprehension and exhaustion ………………..Strains to her weeping breast ………………..That blue-eyed darling head.
And is that child happy with his box of lucky books And all the jokes of learning? Birds cannot grieve: Wisdom is a beautiful bird; but to the wise ………………..Often, often is it denied ………………..To be beautiful or good.
Without are the shops, the works, the whole green country Where a cigarette comforts the guily and a kiss the weak; There thousands fidget and poke and spend their money: ………………..Eros Paidagogos ………………..Weeps on his virginal bed.
Ah, if that thoughtless almost natural world Would snatch his sorrow to her loving sensual heart! But he is Eros and must hate what most he loves; ………………..And she is of Nature; Nature ………………..Can only love herself.
And over the talkative city like any other Weep the non-attached angels. Here too the knowledge of death Is a consuming love: And the natural heart refuses ………………..The low unflattering voice ………………..That rests not till it find a hearing.
–
–
Thirties Poets: W. H. Auden | Louis MacNeice | Cecil Day-Lewis | Stephen Spender | Selección y Traducción de Juan Arabia & Rodrigo Arriagada Zubieta | Buenos Aires Poetry, Buenos Aires, Mayo, 2021 | 316 p. | Diseño de Portada: Camila Evia
Extraído de Selected poems, by MacNeice, Louis, 1907-1963; Longley, Michael, Publication date 1990, pp. 34-36 | Publisher Winston-Salem, N.C. : Wake Forest University Press | Traducción de Juan Arabia | Imagen: Louis MacNeice at Oxford University. Photograph: Writer Pictures
–
–
Posdata a Islandia
para W. H. Auden
Ahora que comienzan las noches de invierno el consuelo solitario me encierra; así que antes que la memoria se equivoque repaso nuestro viaje a Islandia –
Ni idílico ni romántico para mí en una mítica orilla sino un giro fantástico, ya sabes, intercalado en un espectáculo más serio.
Abajo en Europa cayó Sevilla, naciones germinando el infierno, los juegos olímpicos se llevaron a cabo – manchas sobre el sol ario.
Y el don expuso en mí cómo el paisaje del norte había inferido el estilo de la saga avanzando lentamente milla por milla.
Y el don replicó en ti que el Norte empieza por dentro, nuestras entrañas ascéticas requieren aires del fuego latino.
A pesar de todo, sin cercar un solo fantasma, éramos felices mientras observábamos cuervos desde sus muros de pizarra cruzar alrededor de la ballena podrida,
mientras observábamos hervir las cuencas de azufre, bucles de vapor enrollándose y desenrollándose, mientras el valle se desvanecía en un boceto del Día del Juicio Final.
Así anduvimos, bromeando y fumando sin milagros evocados, sin levitaciones ganadas en el tenue sol irreal;
en esta isla nunca se vieron florecer visiones desde el suelo, ni conversiones como la de San Pablo, ningún gran acontecimiento en absoluto.
Las vacaciones deberían ser así, libres de énfasis excesivo, es hora de que el alma se estire un poco y escupa antes de que el mundo vuelva sobre sí,
antes de que las chimeneas en interminables hileras se burlen en el humo, “Te lo dijimos” y las sirenas envueltas en niebla invoquen la ruina del largo malecón.
Filas de libros a mi alrededor están de pie, cercándome a cada lado; a través de ese bosque de palabras muertas cazaría a los pájaros vivos –
grandes pájaros negros que vuelan solos lentamente a través de una tierra de piedra, y las gaviotas que tejen un libre manto de ritmo sobre el mar.
Aquí en Hampstead me siento hasta altas horas de la noche que nadie comparte y espero que suene el teléfono o ángeles desconocidos en la puerta;
mejor eran los cielos del norte que este desierto disfrazado – alfombras y almohadones y el largo espejo que repite la canción.
Por la letanía de la duda de estas paredes sale el aliento hasta que la habitación se convierte en un pozo tarareando de miedo
con miedo a la soledad y a la falta de comunicación; todos los cables están cortados, amigos míos, viven más allá de los extremos cortados.
Así que escribo estas líneas para ti que también has sentido el deseo de morir, pero tu codicia por la vida prevalece – bebiendo café, contando historias.
Nuestras prerrogativas como hombres se cancelarán quién sabe cuándo, todavía bebo a tu salud antes que la culata golpee la puerta.
–
Postcript to Iceland
for W. H. Auden
Now the winter nights begin Lonely comfort walls me in; So before the memory slip I review our Iceland trip –
Not for me romantic nor Idyll on a mythic shore But a fancy turn, you know, Sandwiched in a graver show.
Down in Europe Seville fell, Nations germinating hell, The Olympic games were run – Spots upon the Aryan sun.
And the don in me set forth How the landscape of the north Had educed the saga style Plooding forward mile by mile.
And the don in you replied That the North begins inside, Our ascetic guts require Breathers from the Latin fire.
So although no ghost was scotched We were happy while we watched Ravens from their walls of shale Cruise around the rotting whale,
Watched the sulphur basins boil, Loops of steam uncoil and coil, While the valley fades away To a sketch of Judgment Day.
So we rode and joked and smoked With no miracles evoked, With no levitations won In the thin unreal sun;
In that island never found Visions blossom from the ground, No conversions like St Paul, No great happenings at all.
Holidays should be like this, Free from over-emphasis, Time for soul to stretch and spit, Before the world comes back on it,
Before the chimneys row on row Sneer in smoke,“We told you so” And the fog-bound sirens call Ruin to the long sea-wall.
Rows of books around me stand, Fence me round on either hand; Through that forest of dead words I would hunt the living birds –
Great black birds that fly alone Slowly through a land of stone, And the gulls who weave a free Quilt of rhythm on the sea.
Here in Hampstead I sit late Nights wich no one shares and wait For the phone to ring or for Unknown angels at the door;
Better were the northern skies Than this desert in disguise – Rugs and cushions and the long Mirror which repeats the song.
For the litany of doubt From these walls comes breathing out Till the room becomes a pit Humming with the fear of it
With the fear of loneliness And uncommunicableness; All the wires are cut, my friends Live beyond the severed ends.
So I write this lines for you Who have felt the death-wish too, But your lust for life prevails – Drinking coffee, telling tales.
Our prerogatives as men Will be cancelled who knows when; Still I drink your healt before The gun-butt raps upon the door.
–
–
Thirties Poets: W. H. Auden | Louis MacNeice | Cecil Day-Lewis | Stephen Spender | Selección y Traducción de Juan Arabia & Rodrigo Arriagada Zubieta | Buenos Aires Poetry, Buenos Aires, Mayo, 2021 | 316 p. | Diseño de Portada: Camila Evia
–
Louis MacNeice nació el 12 de septiembre de 1907 en Belfast, Irlanda. Asistió a Oxford, donde se especializó en clásicos y filosofía. En 1930, se casó con Giovanna Ezra y aceptó un puesto como profesor de clásicos en la Universidad de Birmingham, cargo que ocupó hasta 1936, cuando pasó a enseñar griego en Bedford College for Women, Universidad de Londres. En 1941, MacNeice se unió a la British Broadcasting Company como escritor y productor. Como muchos poetas ingleses modernos, MacNeice encontró audiencia para su trabajo a través de la radio británica. Algunas de sus obras más conocidas, incluidas Christopher Columbus (1944) y The Dark Tower (1946), fueron escritas originalmente para la radio y publicadas posteriormente. Al principio de su carrera, MacNeice se identificó con un grupo de poetas políticamente comprometidos cuyo trabajo apareció en la antología New Signatures de Michael Roberts. A pesar de su asociación con los jóvenes poetas británicos (conocidos como “Auden Group” y “Thirties Poets”) Stephen Spender, W. H. Auden, Cecil Day-Lewis y otros poetas de izquierda, MacNeice desconfiaba tanto de los programas políticos como de los sistemas filosóficos. Nunca fue miembro del Partido Comunista ni de ningún otro grupo político, y fue bastante sincero sobre las ambigüedades de sus actitudes políticas. “Mis simpatías son de izquierda”, escribió, “pero no en mi corazón ni en mis entrañas”. Aunque eligió vivir la mayor parte de su vida en Londres, MacNeice regresaba con frecuencia a los paisajes de su infancia y se enorgullecía de su herencia irlandesa. De principio a fin, su propia obra refleja un escepticismo melancólico demasiado honesto para dar el asentimiento final a cualquier tipo de sistema. Murió a los 55 años el 3 de septiembre de 1963, a causa de neumonía, poco antes de la publicación de su último libro de poemas, The Burning Perch.