Quai Aspirant Herber

Hemos aspirado de la noche menos segura,
pero la más eterna de todas, donde algunos principiantes
sueltan su carnada lejos del puerto
en la que abundan los industriales ociosos.

Cada uno parado con su canasta,
lejos del centro, casi sin verse,
arrodillados por el deseo de sobrevivir
y conseguir una o dos piezas de cobre y de luna.

Existe otra respiración, que siempre muere
cuando respira uno de los nuestros,
similar a la de ese pescador

que sólo consigue la cena del día siguiente
y habita en su soledad de esa otra muerte
en la que cuelgan hambrientos los carcelarios.

Extraído de Hacia Carcassonne (Pre-Texto, 2020) | Letras Libres, 2019